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Cómo prepararte para una electromiografía

Cuando te programan para una electromiografía puedes tener distintas preocupaciones, principalmente si sentirás dolor o cuánto tiempo dudará, por ello queremos ofrecerte algunos detalles sobre el procedimiento que te pueden ayudar a prepararte mejor para este estudio.

Si tienes algunos síntomas como cosquilleo, debilidad muscular, calambres, entre otros, tu neurólogo puede solicitar algunos estudios como una electromiografía para descartar o confirmar la existencia de un trastorno nervioso o muscular.

En Neurocenter contamos no sólo con la infraestructura sino con una robusta red de profesionales que podrán realizar el estudio, interpretarlo, diagnosticarte y ofrecer el tratamiento adecuado.

Tenemos la certeza de que con nuestra propuesta alternativa de atención podemos detener tus pérdidas y ayudarte a ganar todo aquello que necesitas para tener una vida plena.

¿Qué esperar durante el procedimiento?

Generalmente, no se requiere ayuno antes de la prueba. En algunos casos, los cigarrillos y las bebidas con cafeína, como el café, el té y los refrescos de cola, pueden restringirse dos o tres horas antes de la prueba.

Por otro lado, hay que informar al médico de todos los medicamentos (recetados y de venta libre) y suplementos a base de hierbas que esté tomando. Importante notificar al médico si el paciente tiene un marcapasos.

Es recomendable vestirse con ropa que permita el acceso al área a examinar o que sea fácil de quitar.

Cuando se está realizando el estudio, los electrodos de superficie a veces transmiten una pequeña corriente eléctrica que puede sentir como una punzada o un espasmo. El electrodo de aguja puede causar molestias o dolor que generalmente desaparece poco después de retirar la aguja, la prueba generalmente dura alrededor de 30 minutos. 

Durante la electromiografía con aguja, el neurólogo evaluará si hay actividad eléctrica espontánea cuando el músculo está en reposo (actividad que no está presente en el tejido muscular sano) y el grado de actividad cuando se contrae ligeramente el músculo.

El experto dará instrucciones sobre cómo descansar y contraer un músculo en los momentos apropiados. Dependiendo de qué músculos y nervios esté examinando el neurólogo, es posible que le pida que cambie de posición durante el examen.

Algunos dolores musculares pueden persistir durante aproximadamente un día después del procedimiento. Hay que notificar al experto si hay presencia de dolor, sensibilidad, hinchazón o pus en los sitios de inserción de la agujas.

¿Qué es una electromiografía?

La electromiografía es un procedimiento de diagnóstico para evaluar la salud de los músculos y las células nerviosas que los controlan (neuronas motoras). Los resultados de este estudio pueden revelar disfunción nerviosa, disfunción muscular o problemas con la transmisión de señales de nervio a músculo. 

Las neuronas motoras transmiten señales eléctricas que hacen que los músculos se contraigan. Un electromiógrafo utiliza pequeños dispositivos llamados electrodos para traducir estas señales en gráficos, sonidos o valores numéricos que luego son interpretados por un especialista.

Durante una electromiografía de aguja, un electrodo de aguja insertado directamente en un músculo registra la actividad eléctrica en ese músculo.

Un estudio de conducción nerviosa, utiliza adhesivos de electrodos aplicados a la piel (electrodos de superficie) para medir la velocidad y la fuerza de las señales que viajan entre dos o más puntos.

Después de insertar un electrodo, se le puede pedir que contraiga el músculo, por ejemplo, levantando o doblando la pierna. El potencial de acción (tamaño y forma de la onda) que esto crea en el osciloscopio proporciona información sobre la capacidad del músculo para responder cuando se estimulan los nervios. A medida que el músculo se contrae con más fuerza, se activan más y más fibras musculares, produciendo potenciales de acción.

Un procedimiento relacionado que se puede realizar es el estudio de conducción nerviosa. El cual es una medida de la cantidad y la velocidad de conducción de un impulso eléctrico a través de un nervio. Además, puede determinar el daño y la destrucción de los nervios y, a menudo, se realiza al mismo tiempo que la electromiografía Ambos procedimientos ayudan a detectar la presencia, ubicación y extensión de enfermedades que dañan los nervios y los músculos.

 

Te gustaría leer: ¿Cuándo considerar una electromiografía?

¿Para qué es útil la electromiografía?

El médico puede ordenar una electromiografía si el paciente tiene signos o síntomas que pueden indicar un trastorno nervioso o muscular. Tales síntomas pueden incluir:

 

  • Hormigueo
  • Entumecimiento
  • Debilidad muscular
  • Dolor muscular o calambres
  • Ciertos tipos de dolor en las extremidades 

Los resultados de este procedimiento a menudo son necesarios para ayudar a diagnosticar o descartar una serie de afecciones, como:

  • Trastornos musculares, como distrofia muscular o polimiositis
  • Enfermedades que afectan la conexión entre el nervio y el músculo, como la miastenia gravis
  • Trastornos de los nervios fuera de la médula espinal (nervios periféricos), como el síndrome del túnel del carpo o las neuropatías periféricas
  • Trastornos que afectan las neuronas motoras del cerebro o la médula espinal, como la esclerosis lateral amiotrófica o la poliomelitis

·  Trastornos que afectan la raíz de los nervios, como una hernia de disco en la columna