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Cómo diferenciar entre epilepsia y trastornos del movimiento

Existen algunos tipos de epilepsia que pudieran confundirse con trastornos del movimiento, y viceversa. Esto ocurre ya que parte de los síntomas de epilepsia es que se presentan ciertos movimientos anormales, sin embargo, la causa de estos trastornos es muy diferente.

Te explicaremos más acerca de en qué consiste la epilepsia y los trastornos del movimiento, y cómo el electroencefalograma nos puede ayudar a diferenciarlos.

¿Cómo se presenta la epilepsia y cuál es la causa?

Una crisis convulsiva es un trastorno neurológico que ocurre como resultado de una actividad eléctrica neuronal desorganizada. Para que las crisis convulsivas sean consideradas como epilepsia se requiere que se presente más de una crisis convulsiva con un periodo mayor a 24 horas de intervalo entre las crisis, sin que haya un desencadenante directo (como un traumatismo craneoencefálico).

Cuando hablamos de epilepsia se trata de un trastorno con predisposición a presentar crisis convulsivas, por lo que se requiere de tratamiento farmacológico para prevenir la aparición de estas crisis. 

Las crisis convulsivas pueden ser de inicio focal o generalizado, lo cual depende de si la actividad eléctrica neuronal anormal se presentó inicialmente solo en una región del cerebro o fue en toda la extensión del mismo.

En el caso de las crisis focales, dependiendo del área del cerebro donde se presenta esta actividad anormal, son los síntomas que pueden presentarse. El síntoma más evidente para las personas que ven a una persona convulsionar son los movimientos tónico-clónicos, descritos como si el paciente estuviera temblando.

Cuando la crisis tiene un inicio focal puede comenzar con:

  • El movimiento o contracción de una extremidad como del brazo
  • Desviación de la mirada hacia un lado
  • Automatismos como movimiento de una mano
  • Chupeteo
  • Frotarse las manos o alguna otra cosa que muchas veces pasa desapercibida.
  • Desconexión con el medio
  • Lenguaje incoherente
  • Pérdida del estado de alerta.

¿Cuáles son los trastornos del movimiento?

Los trastornos del movimiento son aquellos trastornos neurológicos que se presentan con algún movimiento anormal del cuerpo, tales como temblor, espasticidad, distonía, pérdida del tono, rigidez, corea, balismo, ataxia, etc.

La causa es muy variada, estos son algunos ejemplos de enfermedades neurológicas que se presentan con algún movimiento anormal o falta de movimiento de alguna aparte del cuerpo:

  • Enfermedad de Parkinson: se caracteriza por temblor en reposo, rigidez generalizada, movimientos lentos, inestabilidad postural y dificultad para la marcha. Es una enfermedad neurodegenerativa
  • Temblor esencial: es un temblor que suele aumentar al intentar agarrar algo, es un temblor más fino a comparación del que se presenta en la enfermedad de Parkinson. Es un trastorno más común y benigno que no condiciona un proceso degenerativo.
  • Mioclonías: son movimientos rápidos como sacudidas de alguna extremidad. Las causas son muy variadas y puede confundirse con la epilepsia mioclónica juvenil.
  • Distonías: son posiciones anormales de una región del cuerpo.
  • Corea: son movimientos rápidos, irregulares y amplios de la cabeza o alguna extremidad del cuerpo. Son la manifestación principal de la enfermedad de Huntington.
  • Balismo: son movimientos similares a la corea, pero más amplios y agresivos. Se asocia a algún trastorno a nivel de los ganglios basales.

El electroencefalograma como herramienta diagnóstica

Debido al componente motor que tienen muchas crisis convulsivas, éstas pueden confundirse con un trastorno del movimiento. El neurólogo es el experto en el tema y quien mejor podrá diferenciar estas 2 patologías al ver los movimientos, realizar una exploración neurológica completa y mediante un amplio interrogatorio. 

Una herramienta diagnóstica clave que nos puede ayudar a diferenciarlas es el electroencefalograma, un estudio que consiste en colocar electrodos en el cuero cabelludo para analizar la actividad eléctrica de la corteza cerebral.

Si los movimientos anormales se deben a una crisis convulsiva, en el electroencefalograma se evidenciará una actividad eléctrica anormal (foco epiléptico) durante la presentación de estos movimientos. También puede haber cambios de la actividad eléctrica entre los episodios.

En el caso de los trastornos del movimiento, no se observan focos epilépticos al realizar el electroencefalograma. Sin embargo, en algunos casos sí pueden verse otro tipo de alteraciones dependiendo la causa del trastorno del movimiento.