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¿Qué parte del cerebro afecta el hemibalismo?

El hemibalismo es un trastorno neurológico del movimiento que se caracteriza por movimientos involuntarios, bruscos y de gran amplitud que generalmente afectan a un lado del cuerpo. Este fenómeno, aunque raro, puede tener un impacto significativo en la calidad de vida del paciente. Para entender plenamente qué parte del cerebro está involucrada en el hemibalismo, es crucial examinar la anatomía y la función de los ganglios basales y, específicamente, el núcleo subtalámico.

¿Qué es el hemibalismo?

El hemibalismo deriva del término griego «hemi» que significa mitad, y «ballismos» que significa lanzar. Se refiere a movimientos rápidos, violentos e involuntarios de las extremidades de un lado del cuerpo, ya sea el derecho o izquierdo según el área del cerebro afectada.

Estos movimientos son de tal magnitud que pueden interferir severamente con la capacidad del individuo para realizar actividades diarias. Aunque es más común que el hemibalismo afecte a los brazos, también puede involucrar las piernas y, en algunos casos, otras partes del cuerpo.

Ganglios basales: el centro de control del movimiento

Los ganglios basales son un conjunto de núcleos subcorticales en el cerebro que desempeñan un papel crucial en la regulación y el control del movimiento voluntario. Este sistema incluye varias estructuras, entre ellas el núcleo caudado, el putamen, el globo pálido, la sustancia negra y el núcleo subtalámico.

Trabajan en conjunto para facilitar movimientos suaves y coordinados, y también están involucrados en el aprendizaje de hábitos y en el control de la postura.

El núcleo subtalámico, también conocido como núcleo de Luys, es una pequeña estructura en forma de lente localizada en la parte inferior del diencéfalo. Este núcleo es esencial para la modulación de la actividad motora. En condiciones normales, el núcleo subtalámico envía señales excitatorias al globo pálido interno, lo que a su vez inhibe el tálamo y ayuda a controlar el inicio y la amplitud de los movimientos.

Cuando hay una lesión en el núcleo subtalámico, esta regulación se ve comprometida. La inhibición sobre el tálamo se reduce, lo que provoca un aumento en la actividad motora que se manifiesta como movimientos involuntarios, violentos y erráticos característicos del hemibalismo. Existe un núcleo subtalámico en cada lado del cerebro, por lo que dependiendo el núcleo afectado es si el hemibalismo se presenta en el lado derecho o izquierdo del cuerpo.

¿Qué puede ocasionar hemibalismo?

Las causas del hemibalismo pueden variar, pero la mayoría están asociadas con alguna forma de daño o disfunción en el núcleo subtalámico. Algunas de las causas más comunes incluyen:

  • Accidente cerebrovascular:

Es la causa más frecuente de hemibalismo. Un ACV que afecta el núcleo subtalámico puede interrumpir la circulación sanguínea, provocando daño a las neuronas y resultando en hemibalismo.

  • Trauma craneoencefálico:

Lesiones traumáticas en el cerebro que impacten el núcleo subtalámico pueden causar hemibalismo. Este tipo de daño puede ocurrir debido a accidentes automovilísticos, caídas graves o lesiones deportivas.

  • Tumores:

Crecimientos anormales en o cerca del núcleo subtalámico pueden ejercer presión sobre esta estructura y alterar su funcionamiento, lo que puede llevar a hemibalismo.

  • Infecciones:

Infecciones del cerebro, como encefalitis, pueden causar inflamación y daño a los ganglios basales, incluyendo el núcleo subtalámico.

¿Cómo saber si tengo hemibalismo?

El diagnóstico del hemibalismo implica una combinación de evaluación clínica y técnicas de imagen avanzada. Los médicos neurólogos observan los síntomas característicos y realizan una historia clínica detallada para identificar posibles causas subyacentes.

Básicamente con la observación de los movimientos se puede distinguir si es o no hemibalismo, sin embargo, para localizar la lesión en el núcleo subtalámico e identificar la causa del hemibalismo, se emplean varias herramientas de diagnóstico por imágenes:

  • Tomografía computarizada (TC):

Una TC del cerebro puede revelar hemorragias, infartos u otras anomalías estructurales que podrían estar causando los síntomas.

  • Resonancia magnética (RM):

La RM es especialmente útil para identificar lesiones más pequeñas o sutiles en el núcleo subtalámico y otras partes de los ganglios basales. Proporciona imágenes detalladas del cerebro y puede detectar cambios en la estructura cerebral que no son visibles en una TC.

  • Angiografía cerebral:

Este procedimiento puede ayudar a visualizar los vasos sanguíneos en el cerebro y detectar problemas como aneurismas o malformaciones arteriovenosas que podrían estar afectando el flujo sanguíneo al núcleo subtalámico.

  • Electroencefalograma (EEG)

Aunque el EEG no es una herramienta primaria para el diagnóstico del hemibalismo, puede ser útil para descartar otras condiciones neurológicas que podrían presentar síntomas similares, como crisis epilépticas focales. Un EEG normal en el contexto de hemibalismo ayuda a enfocar el diagnóstico en causas estructurales o metabólicas.

  • Electromiografía (EMG)

La EMG puede ayudar a evaluar la actividad muscular durante los movimientos involuntarios, proporcionando información sobre la naturaleza y la intensidad de los movimientos. Sin embargo, no es una herramienta diagnóstica primaria para el hemibalismo, pero puede complementar la evaluación clínica.

  • Estudios de flujo sanguíneo cerebral

Estos estudios, como la Tomografía por Emisión de Positrones (PET) o la Tomografía Computarizada por Emisión de Fotón Único (SPECT), pueden ser útiles para evaluar la perfusión cerebral y detectar áreas de hipoperfusión o hiperperfusión que podrían estar relacionadas con el hemibalismo.

  • Pruebas de laboratorio

Aunque no son estudios neurofisiológicos per se, las pruebas de laboratorio son cruciales para identificar causas metabólicas o infecciosas del hemibalismo, como alteraciones electrolíticas, infecciones sistémicas, o enfermedades metabólicas.

Importancia de la evaluación multidisciplinaria

Es fundamental una evaluación multidisciplinaria que incluya neurólogos, neurocirujanos y especialistas en neuroimagen para asegurar un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado del hemibalismo. Este enfoque permite no solo confirmar la presencia de lesiones en el núcleo subtalámico u otras áreas cerebrales, sino también descartar otras posibles causas y condiciones asociadas que podrían influir en el manejo del paciente.

El hemibalismo es un trastorno del movimiento que se asocia principalmente con lesiones en el núcleo subtalámico, una estructura clave dentro de los ganglios basales. Las causas pueden variar desde accidentes cerebrovasculares hasta tumores e infecciones. El diagnóstico preciso se logra mediante una combinación de evaluación clínica y técnicas avanzadas de imagen, lo que permite a los médicos identificar la fuente del problema y planificar el tratamiento adecuado.

¿Cuáles son los síntomas del hemibalismo?

El hemibalismo es un trastorno del movimiento caracterizado por movimientos involuntarios, bruscos y violentos, generalmente afectando un solo lado del cuerpo (hemicuerpo). Estos movimientos son producto de lesiones en el núcleo subtalámico, una estructura del cerebro que juega un rol crucial en la regulación del movimiento. Los síntomas principales del hemibalismo incluyen:

  • Movimientos involuntarios y violentos:

Estos movimientos son amplios, rápidos y de gran amplitud, y suelen involucrar la extremidad superior (brazo y mano) y, en menor medida, la extremidad inferior (pierna y pie) del lado afectado del cuerpo.

  • Afectación unilateral:

Los movimientos típicamente se presentan en un solo lado del cuerpo, correspondiendo al lado opuesto de la lesión cerebral.

  • Aparición repentina:

Los síntomas suelen aparecer de manera brusca y pueden ser intermitentes, variando en intensidad y frecuencia.

  • Impacto en la calidad de vida:

Los movimientos involuntarios pueden ser tan intensos que interfieren significativamente con las actividades diarias, dificultando acciones básicas como comer, vestirse o caminar.

  • Poca respuesta al control voluntario:

Los pacientes tienen dificultad para controlar o detener los movimientos involuntarios, incluso con esfuerzos conscientes.

  • Duración y variabilidad:

La duración de los episodios puede variar, desde minutos hasta horas, y la frecuencia puede cambiar a lo largo del tiempo. En algunos casos, los síntomas pueden disminuir espontáneamente.

Además de estos síntomas específicos, los pacientes con hemibalismo pueden experimentar agotamiento físico debido al esfuerzo constante asociado con los movimientos violentos. Es importante resaltar que el hemibalismo puede ser un signo de una condición subyacente, como un accidente cerebrovascular, infecciones, tumores o trastornos metabólicos, por lo que es crucial buscar atención médica para una evaluación y tratamiento adecuados.

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