¿Qué mide una prueba de potenciales evocados?
Autor: Giovana Femat Roldán

Las pruebas de potenciales evocados son estudios neurofisiológicos que permiten evaluar la respuesta del sistema nervioso ante estímulos específicos, facilitando la detección de alteraciones en la transmisión nerviosa. Estas pruebas son utilizadas en neurología para diagnosticar diversas afecciones que afectan la función nerviosa.
¿Qué son los potenciales evocados?
Los potenciales evocados son cambios en la actividad eléctrica del sistema nervioso generados por un estímulo sensorial (visual, auditivo o somatosensorial) o motor. Estos cambios eléctricos son captados mediante electrodos colocados en la cabeza y otras áreas del cuerpo, permitiendo al neurólogo observar cómo responden ciertas vías nerviosas al estímulo proporcionado.
Estas pruebas son especialmente útiles para estudiar la función sensorial y motora, permitiendo evaluar si existen lesiones o alteraciones en las vías nerviosas que se encargan de conducir impulsos desde los órganos sensoriales hacia el cerebro y viceversa. Los potenciales evocados pueden dividirse en varios tipos según el tipo de estímulo empleado, entre los más comunes se encuentran:
- Potenciales evocados visuales (PEV):
Miden el tiempo que tarda un estímulo visual en llegar desde la retina (en el ojo) hasta la corteza visual del cerebro. El estímulo se realiza mediante patrones visuales, como cuadros en una pantalla, y se registran los cambios eléctricos generados. Esta prueba es especialmente útil para detectar daños en el nervio óptico o en la vía visual, como en casos de esclerosis múltiple o neuritis óptica.
- Potenciales evocados auditivos (PEA):
Evalúan el tiempo que tarda un estímulo auditivo, como un chasquido o tono, en ser conducido desde el oído hasta la corteza auditiva a través del tronco cerebral. Esta prueba es utilizada para diagnosticar alteraciones auditivas y enfermedades del tronco encefálico, como esclerosis múltiple, tumores, o ciertas neuropatías que afectan el nervio auditivo.
- Potenciales evocados somatosensoriales (PES):
Miden el tiempo que tarda un estímulo táctil o eléctrico en viajar desde los nervios periféricos (como los de las manos o pies) hasta la corteza somatosensorial en el cerebro. Los PES son especialmente útiles para detectar alteraciones en la transmisión de señales en los nervios periféricos y la médula espinal, permitiendo diagnosticar lesiones medulares, esclerosis múltiple, y neuropatías periféricas.

¿En qué casos solicita un neurólogo una prueba de potenciales evocados?
Las pruebas de potenciales evocados se solicitan cuando existen sospechas de alteraciones en las vías sensoriales o motoras, y el neurólogo desea obtener información adicional sobre la conducción nerviosa. A continuación, algunos de los casos más comunes en los que un neurólogo puede solicitar estas pruebas:
- Esclerosis múltiple (EM):
Esta enfermedad autoinmune afecta la mielina, una sustancia que recubre y protege las fibras nerviosas. La EM puede interrumpir la transmisión nerviosa en la vía visual, auditiva, sensorial o motora. Los potenciales evocados son herramientas valiosas para confirmar el diagnóstico y monitorear la progresión de la enfermedad.
- Lesiones en la médula espinal:
En casos de trauma o lesiones, los potenciales evocados pueden ayudar a determinar la ubicación y severidad del daño en la médula espinal, proporcionando información importante para el manejo y pronóstico del paciente.
- Neuropatías ópticas:
Enfermedades como la neuritis óptica, que afecta el nervio óptico, pueden causar pérdida de visión o visión borrosa. Los potenciales evocados visuales permiten evaluar la función del nervio óptico y diagnosticar o confirmar el alcance del daño.
- Trastornos auditivos y del tronco cerebral:
Los potenciales evocados auditivos son utilizados para evaluar el sistema auditivo, y pueden ayudar en el diagnóstico de tumores en el nervio auditivo, sordera neurosensorial, y patologías en el tronco cerebral.
Beneficios y limitaciones de los potenciales evocados
Las pruebas de potenciales evocados tienen varias ventajas. Al ser no invasivas, resultan seguras y bien toleradas por los pacientes. Además, pueden detectar problemas en la transmisión nerviosa antes de que aparezcan síntomas claros, siendo valiosas para diagnósticos tempranos.
Sin embargo, estas pruebas también tienen limitaciones. No proporcionan una imagen estructural del cerebro o de la médula espinal; es decir, no muestran la anatomía detallada como una resonancia magnética. Además, si bien los resultados anormales pueden indicar problemas en la conducción nerviosa, no siempre permiten identificar con precisión la causa subyacente del problema.
Los potenciales evocados son una herramienta esencial en la neurología para evaluar la función de las vías nerviosas sensoriales y motoras. A través de distintos tipos de pruebas, los neurólogos pueden diagnosticar y monitorear enfermedades que afectan la transmisión nerviosa en diversas partes del sistema nervioso. Aunque tienen limitaciones, su capacidad para detectar alteraciones funcionales tempranas en la conducción nerviosa hace que estas pruebas sean una parte valiosa del arsenal diagnóstico en neurología.
