Prueba de Phalen para el diagnóstico del túnel carpiano
Autor: Giovana Femat Roldán

La Prueba de Phalen es un examen clínico utilizado para ayudar a diagnosticar el síndrome del túnel carpiano, una afección común que ocurre cuando el nervio mediano, que pasa a través del túnel carpiano en la muñeca, se comprime o irrita. Esta compresión puede provocar síntomas como dolor, entumecimiento, hormigueo y debilidad en la mano y los dedos, especialmente en el pulgar, el índice, el dedo medio y parte del anular.
¿Cómo se realiza la Prueba de Phalen?
- Posición de las manos:
Se le pide a la persona que flexione ambas muñecas completamente, manteniendo los dorsos de las manos enfrentados, y que las mantenga en esa posición durante un período de tiempo, generalmente entre 30 segundos y un minuto. Es como si intentara formar un ángulo recto con la muñeca, llevando la palma hacia abajo lo más posible.
- Observación de los síntomas:
Durante la prueba, el médico evalúa si la persona experimenta síntomas característicos del síndrome del túnel carpiano, como entumecimiento, hormigueo o dolor en los dedos o la mano. Si estos síntomas aparecen o se exacerban mientras las muñecas están en flexión, se considera un resultado positivo.
¿Qué significa un resultado positivo?
Un resultado positivo en la Prueba de Phalen sugiere que existe compresión del nervio mediano en el túnel carpiano, lo que refuerza el diagnóstico del síndrome del túnel carpiano. Sin embargo, es importante mencionar que esta prueba no es definitiva por sí sola. Suele complementarse con otros exámenes clínicos, como la Prueba de Tinel (que consiste en golpear ligeramente el área del túnel carpiano para desencadenar los síntomas) y estudios más avanzados, como la electromiografía (EMG) o la velocidad de conducción nerviosa, para confirmar el diagnóstico.
¿Cuándo es necesaria?
La Prueba de Phalen se realiza generalmente cuando una persona presenta los síntomas típicos del síndrome del túnel carpiano, como:
- Dolor o entumecimiento en las manos, especialmente por la noche.
- Hormigueo que afecta principalmente al pulgar, índice y dedo medio.
- Debilidad en la mano o dificultad para agarrar objetos.
Es una prueba sencilla, no invasiva y rápida, pero siempre debe ser interpretada por un especialista para garantizar un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado.

¿Qué estudios neurofisológicos pueden complementar esta prueba?
Los estudios neurofisiológicos son una parte crucial para complementar el diagnóstico del síndrome del túnel carpiano después de realizar pruebas clínicas como la Prueba de Phalen. Estos estudios permiten evaluar la funcionalidad de los nervios y músculos, proporcionando una confirmación más precisa del grado de afectación del nervio mediano. Los principales estudios neurofisiológicos que se utilizan para este fin son:
1. Electromiografía (EMG)
La electromiografía es un estudio que mide la actividad eléctrica de los músculos en reposo y durante la contracción. En el contexto del síndrome del túnel carpiano, la EMG se utiliza para identificar si hay daño muscular secundario a la compresión prolongada del nervio mediano. Este estudio es útil para detectar:
- Desnervación muscular, que puede ocurrir si el nervio mediano ha sido comprimido durante un tiempo prolongado, afectando los músculos que inerva.
- Actividad eléctrica anormal que indica afectación nerviosa.
Este estudio puede diferenciar entre una compresión nerviosa localizada (como en el túnel carpiano) o si existe una neuropatía generalizada o un trastorno muscular que esté causando los síntomas.
2. Estudio de la velocidad de conducción nerviosa (VCN)
El estudio de velocidad de conducción nerviosa es el más utilizado para confirmar el diagnóstico del síndrome del túnel carpiano. Mide la velocidad a la que los impulsos eléctricos viajan a lo largo de los nervios, en este caso, del nervio mediano. Este examen evalúa:
- Conducción motora: Se mide la velocidad de transmisión de los impulsos eléctricos cuando se contraen los músculos.
- Conducción sensitiva: Se mide cómo responden los nervios a estímulos externos como pequeños choques eléctricos.
En personas con síndrome del túnel carpiano, se observa una disminución de la velocidad de conducción a través del túnel carpiano, lo que confirma la presencia de una compresión nerviosa. Además, este estudio puede mostrar si la afectación es leve, moderada o severa.
3. Potenciales evocados somatosensoriales
Aunque no se utiliza de forma rutinaria para el diagnóstico del síndrome del túnel carpiano, los potenciales evocados somatosensoriales (PES) pueden complementar los estudios neurofisiológicos en casos más complejos o cuando se sospechan otras neuropatías asociadas. Este estudio mide la respuesta del sistema nervioso a estímulos sensoriales, permitiendo evaluar la transmisión de impulsos desde los nervios periféricos hasta el cerebro.
Importancia de los estudios neurofisiológicos
Estos estudios son esenciales para:
- Confirmar el diagnóstico clínico de síndrome del túnel carpiano.
- Determinar la severidad de la compresión del nervio mediano.
- Diferenciar entre la compresión del nervio en el túnel carpiano y otros trastornos neurológicos, como la neuropatía periférica o la radiculopatía cervical, que pueden causar síntomas similares.
- Guiar el tratamiento, ya que la gravedad de los resultados puede influir en si se opta por manejo conservador (fisioterapia, férulas) o por tratamiento quirúrgico.
En conclusión, mientras que la Prueba de Phalen es una herramienta clínica útil, los estudios neurofisiológicos, especialmente la electromiografía y el estudio de velocidad de conducción nerviosa, proporcionan una evaluación objetiva y cuantitativa del daño en el nervio mediano, siendo esenciales para un diagnóstico completo del síndrome del túnel carpiano.
