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Electromiografía en el diagnóstico de la neuropatía cervical

La neuropatía cervical es una afección que involucra el daño o la compresión de los nervios en el área del cuello (cervical). Esta condición puede afectar a cualquier persona, aunque es más común en adultos mayores debido al desgaste natural de la columna vertebral.

La neuropatía cervical puede afectar a personas de todas las edades, pero es más prevalente en individuos mayores de 50 años. Factores como el envejecimiento, lesiones previas en el cuello, hernias discales, artritis y enfermedades degenerativas de la columna vertebral aumentan el riesgo de desarrollar esta condición.

Causas de neuropatía cervical

La neuropatía cervical, también conocida como neuropatía cervicobraquial, se refiere a un conjunto de síntomas causados por el daño o la compresión de los nervios que emergen de la médula espinal en la región cervical (cuello). Estos nervios controlan sensaciones en el cuello, los hombros, los brazos y las manos. Las causas más comunes de neuropatía cervical incluyen:

  • Hernia de disco cervical:

Ocurre cuando el material gelatinoso dentro del disco intervertebral se desplaza o se hernia, ejerciendo presión sobre las raíces nerviosas cercanas.

  • Estenosis espinal cervical:

Es el estrechamiento del canal espinal en la región cervical, que puede comprimir las estructuras nerviosas y causar síntomas de neuropatía.

  • Traumatismo cervical:

Lesiones como accidentes automovilísticos, caídas o lesiones deportivas pueden provocar daño directo a los nervios cervicales.

  • Degeneración de los discos cervicales:

Con el envejecimiento, los discos entre las vértebras cervicales pueden degenerar, lo que aumenta el riesgo de compresión nerviosa.

  • Tumores:

Tumores en la columna vertebral o en las estructuras cercanas pueden comprimir los nervios cervicales y causar neuropatía.

  • Enfermedades autoinmunes:

Condiciones como la artritis reumatoide u otras enfermedades autoinmunes pueden afectar las articulaciones y estructuras cercanas, provocando neuropatía.

  • Infecciones:

Algunas infecciones virales o bacterianas pueden afectar los nervios cervicales y causar neuropatía.

  • Diabetes:

La neuropatía diabética puede afectar los nervios en cualquier parte del cuerpo, incluyendo los cervicales, debido a los efectos de la diabetes en los nervios.

Los síntomas de la neuropatía cervical pueden variar desde dolor y hormigueo hasta debilidad muscular y pérdida de sensibilidad en los brazos y manos. Es crucial buscar atención médica para un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado, que puede incluir desde fisioterapia y medicamentos hasta en casos más severos, intervenciones quirúrgicas para aliviar la presión sobre los nervios afectados.

Signos y síntomas

Los síntomas de la neuropatía cervical varían según el nervio afectado y la severidad de la compresión. Los más comunes incluyen:

  • Dolor: Puede irradiar desde el cuello hacia los hombros y brazos.
  • Debilidad muscular: En los brazos y manos.
  • Entumecimiento: Pérdida de sensibilidad en las extremidades superiores.
  • Hormigueo: Sensación de «alfileres y agujas» en los brazos y manos.

De manera más específica, las manifestaciones suelen ser las siguientes:

  • Dolor cervical: Dolor constante o intermitente en el cuello.
  • Radiculopatía cervical: Dolor que se irradia desde el cuello hacia los brazos.
  • Mielopatía cervical: Daño a la médula espinal, que puede causar problemas más graves como pérdida de coordinación y debilidad generalizada.

¿Cómo se Realiza el Diagnóstico?

  • Evaluación Médica

El diagnóstico de la neuropatía cervical comienza con una evaluación médica exhaustiva. El médico realizará un examen físico y neurológico para evaluar la función de los nervios y músculos en el área afectada.

  • Historia Clínica

Una historia clínica detallada es crucial. El médico preguntará sobre los síntomas, su duración, antecedentes de lesiones, y cualquier condición médica previa que pueda estar relacionada.

  • Estudios de Imagen

Radiografías: Para observar la estructura ósea del cuello.

Resonancia Magnética (RM): Proporciona imágenes detalladas de los tejidos blandos, incluyendo los discos y nervios.

Tomografía Computarizada (TC): Ofrece una visión detallada de los huesos y puede ayudar a identificar hernias discales.

  • Estudios Especiales

Además de las imágenes, se pueden realizar estudios especiales para evaluar la función de los nervios:

Electromiografía (EMG): Mide la actividad eléctrica de los músculos.

Estudios de Conducción Nerviosa: Evalúan la velocidad de las señales eléctricas a lo largo de los nervios.

¿Qué es la electromiografía?

La electromiografía (EMG) es una prueba que evalúa la salud de los músculos y los nervios que los controlan. Se utiliza para detectar anomalías en la actividad eléctrica de los músculos, lo que puede indicar daño o disfunción nerviosa.

Esta prueba es útil para diagnosticar trastornos neuromusculares, evaluar el grado de daño nervioso y determinar la causa de debilidad, dolor o entumecimiento en los músculos.

La EMG se indica cuando hay síntomas como: debilidad muscular, dolor inexplicable en los músculos, entumecimiento o hormigueo en las extremidades, sospecha de neuropatía, incluyendo la cervical.

¿Cuál es la utilidad de la electromiografía en la neuropatía cervical?

  • Identificar qué nervios están afectados.
  • Evaluar la severidad del daño nervioso.
  • Determinar si el problema radica en los nervios del cuello o en otra parte del cuerpo.

La EMG se realiza mediante la inserción de agujas muy delgadas en los músculos para registrar su actividad eléctrica. También se colocan electrodos en la piel para medir las señales nerviosas.

El procedimiento puede causar una ligera incomodidad debido a la inserción de las agujas, pero no es extremadamente doloroso. La sensación varía de una persona a otra.

¿Cómo es el procedimiento?

  • Preparación:

No se requiere preparación especial. Se recomienda evitar el uso de lociones en la piel el día del examen.

  • Inserción de agujas:

Se insertan agujas finas en los músculos a evaluar.

  • Registro de actividad:

Las agujas registran la actividad eléctrica mientras el paciente contrae y relaja los músculos.

  • Estudios de conducción nerviosa:

Se colocan electrodos en la piel para medir la velocidad de las señales nerviosas.

  • Duración:

El procedimiento suele durar entre 30 a 60 minutos.

  • Resultados:

Los resultados de la EMG pueden ayudar a confirmar el diagnóstico de neuropatía cervical y guiar el tratamiento adecuado.

Consejos para pacientes que se realizarán una electromiografía

Si se le ha indicado una electromiografía, tener en cuenta estos consejos puede ayudar a que el proceso sea más cómodo y eficiente:

  • Comunicar cualquier medicamento que esté tomando, ya que algunos pueden afectar los resultados de la prueba.
  • Usar ropa cómoda que permita un fácil acceso a las áreas que se examinarán.
  • Aunque puede haber algo de incomodidad, recordar que el procedimiento es generalmente bien tolerado y breve.
  • Saber que la EMG es una herramienta valiosa para mejorar su salud puede ayudar a reducir la ansiedad antes del procedimiento.
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