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Indicaciones médicas para potenciales evocados

Los sentidos del cuerpo son los encargados de recoger las señales que nos brinda el medio ambiente y permiten una correcta interacción y comunicación con el entorno, pero estas vías de comunicación pueden dañarse por lesiones traumáticas o por diferentes enfermedades y ocasionar que esta interacción se pierda.

Una manera de evaluar su integridad es mediante los potenciales evocados, que son pruebas diagnósticas estandarizadas y seguras que brindan una enorme cantidad de información al respecto.

Esta prueba de neurofisiología está indicada ante la sospecha de distintos padecimientos que pueden indicar algún daño neurológico, o para definir si es necesario realizar alguna cirugía para remediar la falla.

En Neurocenter contamos no sólo con una robusta red de especialistas en neurología, sino que ofrecemos el equipo diagnostico para realizar las pruebas de potenciales evocados que el médico requiera para realizar un diagnostico.

Estamos convencidos que con nuestra propuesta alternativa de atención y nuestra constante búsqueda de innovación podemos detener las pérdidas y ayudarte a ganar todo aquello que, quien nos busca, requiere para tener una vida plena.

¿Cuándo está indicado este estudio?

La información que brindan los potenciales evocados tiene:

  • Utilidad diagnóstica (para el estudio de las enfermedades que el médico sospeche)
  • Utilidad pronóstica (dependiendo de qué tan grave sea la alteración)
  • Utilidad de seguimiento a la terapia (cuando se inicia un tratamiento permite monitorear los resultados del mismo).

Además, los potenciales evocados son de utilidad para conocer si un paciente requiere o no alguna intervención quirúrgica como en el caso de tumores o masas cerebrales.

Las indicaciones más frecuentes son las siguientes:

  • Sordera e hipoacusia (dificultad para escuchar).
  • Neuritis óptica (inflamación del nervio óptico que genera visión borrosa y dolor).
  • Traumatismos craneales (nos permite valorar las secuelas de los mismos).
  • Tumores cerebrales.
  • Enfermedades desmielinizantes y esclerosis múltiple.
  • Enfermedades degenerativas como demencias.
  • Coma y muerte cerebral.

¿Qué son los potenciales evocados?

El hecho de recibir estímulos mediante la vista, el oído o el tacto, nos permite responder ante diferentes situaciones, por ejemplo, cuando sentimos dolor o frío, cuándo vemos una señal de alto, o cuando escuchamos una indicación o una sirena de ambulancia.

Todos estos estímulos son señales que viajan por nuestro cuerpo hasta la corteza cerebral, donde son recibidas, procesadas y finalmente nos permiten emitir una respuesta, como retirar nuestra mano al tocar algo caliente.

La prueba puede realizarse aplicando estímulos auditivos, visuales (lumínicos) o táctiles (eléctricos).

  • Potenciales evocados somatosensoriales:

Mediante electrodos colocados en la región a evaluar se procede a realizar un ligero estímulo eléctrico que puede generar una contracción muscular y que nos indicará una adecuada respuesta a la señal.

  • Potenciales evocados visuales:

La idea es valorar la manera en que la retina detecta la luz y la procesa como información eléctrica hacia el cerebro. Para esto se pueden utilizar flashes de luz que son repetitivos o en ocasiones lo que se conoce como “damero alternante” que es similar a un tablero de ajedrez que cambia de posición.

  • Potenciales evocados auditivos:

Se evalúa cada oído por separado, en el oído que se está inspeccionando se utiliza un estímulo con decibeles controlados, mientras que en el oído que no se está evaluando se utiliza un ruido “distractor”.

  • Potenciales evocados vestibulares:

Evalúan la parte vestibular del oído, que es la responsable del equilibrio. De manera similar a los potenciales auditivos, se utilizan estímulos sonoros y se registra la respuesta en músculos como el esternocleidomastoideo o en los movimientos oculares.

¿Qué esperar al realizar los potenciales evocados?

Se trata de estudios seguros, indoloros, que se realizan en un ambiente controlado, a cargo de especialistas y técnicos capacitados.

El estudio es sencillo y rápido, generalmente con una duración de entre 30 a 60 minutos.

Al ser un estudio no invasivo los riesgos o complicaciones son muy raros.