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¿Qué enfermedades pueden detectarse con un EEG en niños?

Autor: Giovana Femat Roldán

¿Qué enfermedades pueden detectarse con un EEG en niños?

Algunas de las enfermedades que pueden detectarse mediante electroencefalograma (EEG) en niños son:

  • La Epilepsia
  • La encefalopatía
  • Síndrome de West
  • Síndrome de Lennox-Gastaut
  • Ausencias epilépticas
  • Trastornos del sueño
  • Narcolepsia
  • Migraña
  • Encefalitis
  • Traumatismo craneoencefálico
  • Trastornos del espectro autista
  • Parálisis cerebral
  • Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH)
  • Crisis febriles
  • Espasmos infantiles
  • Disfunción cerebral
  • Daño cerebral hipóxico
  • Trastornos metabólicos

¿Qué es el electroencefalograma?

El electroencefalograma (EEG) es una método de exploración neurofisiológica que se basa en el registro de la actividad bioeléctrica cerebral en condiciones basales de reposo, en vigilia o sueño, y durante diversas activaciones (habitualmente hiperpnea y estimulación luminosa intermitente o fótica) mediante un equipo de electroencefalografía.

Originalmente se empleaba el término electroencefalografía para referirse al procedimiento como técnica, y el término electroencefalograma para referirse al resultado o registro de ese procedimiento, pero con el tiempo se usa más este último para referirse a ambas cosas.

¿Qué tipos de estimulación utiliza el EEG?

  • Hiperpnea
  • Estimulación luminosa intermitente 
  • Estimulación visual
  • Estimulación auditiva
  • Estimulación somestésica
  • Estimulación nociceptiva

¿Cuáles son las indicaciones más frecuentes en el EEG?

En términos generales, el EEG está indicado en todo fenómeno paroxístico en que se sospeche una causa de origen cerebral y en toda situación de disfunción cerebral, especialmente en fase sintomática. En casos en los que existen epilepsias refractarias a tratamiento y es necesaria una planificación de cirugía de epilepsia es fundamental la monitorización vídeo-EEG. Si existen dificultades para localizar el foco o la lesión no es fácilmente accesible también se pueden realizar estudios con EEG intracraneal utilizando electrodos profundos (esto se denomina estereo electroencefalografía)

De esta manera el neuropediatra puede usar esta herramienta para poder establecer diagnósticos y tratamientos más certeros.

El electroencefalograma (EEG) es una herramienta clave en el diagnóstico de diversos trastornos neurológicos en la infancia. A través de este estudio, se pueden identificar patrones eléctricos anormales en el cerebro, lo que permite a los especialistas detectar una variedad de condiciones neurológicas. Algunos de los diagnósticos más comunes obtenidos a través de un EEG en niños incluyen:

1. Epilepsia

El EEG es fundamental para el diagnóstico de la epilepsia, ya que permite identificar descargas eléctricas anormales que indican actividad epiléptica. Es posible detectar diferentes tipos de epilepsia, como:

  • Crisis focales:

Descargas en áreas específicas del cerebro.

  • Crisis generalizadas:

Actividad eléctrica anormal que afecta todo el cerebro.

  • Síndromes epilépticos infantiles:

Como el síndrome de West o el síndrome de Lennox-Gastaut, que tienen patrones específicos en el EEG.

2. Trastornos del sueño

El EEG es útil para evaluar trastornos del sueño, como el insomnio infantil o la narcolepsia. Permite observar las diferentes fases del sueño y detectar alteraciones en la arquitectura del sueño que puedan ser indicativas de estos trastornos.

3. Trastornos del desarrollo neurológico

El EEG puede ayudar en el diagnóstico de trastornos como el trastorno del espectro autista (TEA), en el que algunos niños pueden mostrar actividad anormal, especialmente si presentan crisis epilépticas asociadas. También se puede utilizar en niños con retraso en el desarrollo psicomotor para evaluar la función cerebral.

4. Encefalopatías

Las encefalopatías, que son alteraciones en la función cerebral causadas por infecciones, toxicidad o trastornos metabólicos, pueden mostrar patrones eléctricos anormales en un EEG. Este examen es clave para identificar encefalopatías hipóxicas, metabólicas o relacionadas con infecciones.

5. Convulsiones febriles complejas

En casos donde un niño ha experimentado convulsiones febriles atípicas o complejas, un EEG puede ayudar a descartar la posibilidad de epilepsia o detectar si hay riesgo de desarrollar crisis epilépticas en el futuro.

6. Trastornos neurodegenerativos

Algunas enfermedades neurodegenerativas en la infancia, como las leucodistrofias, pueden causar cambios en el patrón de actividad cerebral que son detectables mediante un EEG.

7. Daño cerebral o secuelas neurológicas

Los niños que han sufrido traumatismos craneoencefálicos o tienen secuelas de algún tipo de daño cerebral (como la parálisis cerebral) pueden mostrar actividad anormal en el EEG. Este estudio puede ayudar a monitorear el estado del cerebro y determinar si hay una mayor propensión a crisis epilépticas o alteraciones en la actividad eléctrica general.

En resumen, el EEG es una herramienta indispensable en neuropediatría para detectar epilepsia, trastornos del sueño, encefalopatías y otros problemas neurológicos. Ayuda a los especialistas a comprender mejor las alteraciones en la actividad cerebral de los niños y a establecer un plan de tratamiento adecuado.

¿Qué es el síndrome de Lennox gastaut?

El síndrome de Lennox-Gastaut (LGS), también conocido como síndrome de Lennox, es una variante de epilepsia infantil de difícil manejo, que aparece entre los dos y seis años de vida, y que se caracteriza por convulsiones frecuentes y diversas; a menudo se acompaña de discapacidad intelectual y problemas conductuales.

Aproximadamente el 5% de los pacientes con síndrome de Lennox-Gastaut muere por este desorden o por los problemas asociados al mismo en unos 10 años desde el comienzo. A menudo, el desorden se prolonga durante la adolescencia y la edad adulta causando múltiples problemas emocionales y discapacidades en casi todos los pacientes. Los sujetos muestran dificultades de aprendizaje, pérdida de memoria, y alteraciones de los movimientos. El 50% de los que llegan a la edad adulta están totalmente discapacitados, y tan solo el 17% puede valerse por sí mismo.

¿Qué es el síndrome de West?

El síndrome de West (SW) o síndrome de los espasmos infantiles es una encefalopatía (alteración cerebral) epiléptica de la infancia, grave y poco frecuente, Se caracteriza típicamente por tres hallazgos: espasmos epilépticos, retraso del desarrollo psicomotor y un patrón en el electroencefalograma típico con un trazado característico de hipsarritmia, aunque uno de los tres puede no aparecer.

Los niños con SW suelen manifestar la enfermedad entre los 3 y 6 meses de edad, aunque en ocasiones esto ocurre hasta los dos años. El SW siempre genera algún grado de retraso global en el desarrollo infantil y, a pesar de que el conocimiento sobre él ha mejorado considerablemente, todavía hay casos en los que no se diagnostica a tiempo, ante todo cuando los síntomas son leves (las convulsiones se pueden confundir con cólicos o dolor abdominal) o debido a la falta de experiencia por parte del pediatra

¿Qué es la narcolepsia?

La narcolepsia también conocida como síndrome de Gelineau, es una enfermedad de etiología desconocida aún, cuya prevalencia en la población es muy baja. Se caracteriza por la presencia de exceso de somnolencia irresistible durante el día.

Existen 2 tipos de narcolepsia:

  • Narcolepsia tipo 1 (o narcolepsia con cataplejia: pérdida repentina de tono muscular).
  • Narcolepsia tipo 2 (o narcolepsia sin cataplejia).

Los estudios recientes apuntan a que la narcolepsia tipo 1 se debe a unos bajos niveles en el organismo de una sustancia llamada Orexina (también llamada Hipocretina), responsable, entre otras cosas, de regular los ciclos de sueño y vigilia.

Puede acompañarse de otros síntomas: alucinaciones hipnagógicas (visiones fugaces en la transición vigilia-sueño) o hipnopómpicas (transición sueño-vigilia) y parálisis del sueño.

Estas son algunas de las enfermedades que pueden requerir el uso del electroencefalograma como modelo neurofisiológico de diagnóstico.