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Electroencefalograma para el diagnóstico de la epilepsia

El electroencefalograma es una técnica de exploración funcional del sistema nervioso central (SNC), de relativa antigüedad, pero que aún hoy día sigue siendo una herramienta de gran ayuda para el clínico en el diagnóstico y seguimiento de algunas patologías, como pueden ser la epilepsia, las encefalopatías, alteraciones del estado de conciencia, infecciones del SNC, etc.

Es, por otro lado, una herramienta diagnóstica con aplicaciones que están en plena expansión, en combinación con otras técnicas neurofisiológicas, como es en el campo del estudio y diagnóstico de la patología de sueño y la monitorización intraoperatoria junto con los potenciales evocados somatosensoriales.

¿Qué es la epilepsia?

Se define como un trastorno del sistema nervioso central (SNC) caracterizado por la repetición de dos o más crisis epilépticas en ausencia de una causa inmediata aguda identificable que la provoque. Las crisis epilépticas se refieren a la manifestación clínica motora, sensitiva, sensorial, psíquica u otra secundaria a una descarga anormal. Se sincroniza y es excesiva en neuronas corticales que suelen tratarse como episodios bruscos, breves, y autolimitados.

Epilepsias en el electroencefalograma

La mayor parte de las epilepsias aparecen en la infancia. El EEG es fundamental en el diagnóstico y para la clasificación del síndrome epiléptico que sufre el paciente. Dependiendo de la patología se pueden encontrar diversos patrones electroencefalográficos:

  • Convulsiones febriles. Enlentecimiento generalizado hasta 72 h después de la crisis. Un ritmo theta posterior a 4-7 Hz puede indicar recurrencia de la crisis.
  • Síndrome de West. Hipsarritmia, que es la mezcla anárquica de ondas lentas de gran amplitud, ondas agudas y puntas.
  • Síndrome de Lennox-Gastaut. Actividad de base lentificada. Paroxismos generalizados de punta-onda lenta a 2-2,5 Hz, con predominio frontal.
  • Epilepsia con ausencias infantiles. Paroxismos generalizados de puntaonda a 3 Hz de inicio y fin brusco. La duración de las ausencias oscila entre 5-15 segundos.
  • Epilepsia con crisis tónico-clónicas generalizadas en la infancia. Paroxismos punta-onda bilaterales y síncronos en vigilia y que son activados por el sueño.

¿Cómo se realiza un electroencefalograma?

El electroencefalograma estándar es una exploración indolora, no invasiva, de bajo costo, que puede ser de gran utilidad en la práctica clínica. Se realiza colocando electrodos de superficie adheridos al cuero cabelludo por un gel conductor.

Cada derivación o canal de registro, mide la diferencia de voltaje entre dos electrodos (uno es el activo y otro el de referencia). Lo habitual es que se usen de 16 a 24 derivaciones en cada montaje.

Para la obtención del trazado, se requiere que el paciente esté relajado, en un ambiente de semipenumbra y con los ojos cerrados. Deberá dormir lo habitual la noche previa a la realización de la prueba, excepto en el caso de que se vaya a realizar un EEG con privación de sueño para el cual se precisan de 12 a 24 horas de vigilia previas.

Epilepsia en la población

La epilepsia afecta a un 0,5-1% de la población general, con dos picos, uno en la infancia y otro en la vejez. Así, la incidencia de la epilepsia en el anciano es elevada, entendiéndose como tal la que se inicia en personas mayores de 60-65 años, excluyéndose las que comienzan en edades más tempranas y permanecen en este grupo.

La epilepsia es el tercer síndrome neurológico en frecuencia en personas mayores de 60 años, tras la enfermedad cerebrovascular y las demencias, que, como se expondrá más tarde, son a su vez causas importantes de crisis epilépticas.

La presencia elevada de patología estructural del sistema nervioso central (accidentes cerebrovasculares o ACV, demencias, tumores cerebrales…) y la frecuencia de infecciones y trastornos tóxico-metabólicos quizás explique la frecuencia de la epilepsia en ancianos.

¿Qué causa la epilepsia?

Las crisis epilépticas son consecuencia de un desequilibrio entre los procesos de excitación e inhibición neuronal del SNC (exceso de excitación o un defecto de inhibición), que tiene como consecuencia una descarga neuronal anómala, siendo muchos los factores que pueden alterar dicho equilibrio.

La frecuencia de las distintas causas de epilepsia varía con la edad de aparición: en la infancia tardía y adolescencia las causas más frecuentes de crisis comiciales son las idiopáticas y los traumatismos; en el adulto entre 18-50 años son los traumatismos y los tumores, y en los mayores de 50 años, las enfermedades cerebrovasculares y neurodegenerativas. 

Otras patologías se han asociado con epilepsia, pero esperan confirmación en estudios futuros: esclerosis múltiple, hipertensión arterial, hipertrofia del ventrículo izquierdo, factores de riesgo para ictus embólico, otras demencias no-Alzheimer, depresión, etc.

¿Cómo podemos diagnosticar las crisis convulsivas?

El diagnóstico es básicamente clínico, al igual que en otros grupos de edad, ya que la exploración y las pruebas complementarias pueden ser normales.

El primer eslabón y parte fundamental. Buscamos responder a varias preguntas:

1) ¿Ha tenido el paciente una crisis epiléptica? El diagnóstico diferencial incluye múltiples procesos, que se describen más adelante.

2) ¿Tuvo un inicio focal?

3) ¿Qué tipo de crisis ha sido?

4) ¿Existe un estado postcrítico?

5) ¿Se trata de una crisis aguda sintomática o puede ser la primera crisis de un trastorno epiléptico?

6) ¿Cuál puede ser la etiología del proceso?

Por otro lado, se debe realizar una exploración física detallada del paciente. Las crisis focales y la existencia de focalidad neurológica, postcrítica o no, obligan a descartar lesión estructural. Dentro de las pruebas complementarias, deben solicitarse:

  • Hemograma y bioquímica sanguínea completa incluyendo glucemia, iones, calcio, magnesio y función hepática, renal y tiroidea;
  • Análisis de tóxicos en sangre y orina si se sospecha su consumo
  • Niveles plasmáticos de antiepilépticos en aquellos con dicho tratamiento previo.

Las técnicas de imagen utilizadas, están indicadas en todo paciente adulto con primera crisis comicial. La RMN es la técnica de elección en esta patología. Ya que se ha demostrado que es superior a TC (TAC craneal) en la detección de lesiones cerebrales asociadas a epilepsia (malformaciones vasculares, esclerosis del hipocampo, gliosis, tumores).