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¿Cómo sé si tengo un trastorno del sueño?

¿Sientes que no descansas bien? ¿Te sientes cansado a pesar de haber dormido toda la noche? ¿Batallas para dormir o te despiertas frecuentemente a mitad de la noche? Probablemente tengas algún trastorno del sueño. Para diagnosticarlo es posible que  un neurólogo deba realizar un estudio del sueño llamado polisomnografía.

Existen muchos tipos de padecimientos que alteran el sueño, desde dificultad para dormir, sueño excesivo, ronquidos, pesadillas, bruxismo, entre muchos otros. Te explicaremos un poco cuáles son los diferentes tipos de trastornos del sueño, cómo identificarlos y cómo se diagnostican.

En Neurocenter contamos con la tecnología y la rede profesionales necesarios para realizar un diagnostico certero y ofrecer un tratamiento adecuado que te permita recuperar tus noches de descanso.

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Polisomnografía: estudiando el sueño

La gran mayoría de estos trastornos del sueño pueden diagnosticarse mediante un estudio: Polisomnografía. Éste es un estudio que analiza el sueño de las personas desde diferentes ángulos. Se colocan electrodos en el cuero cabelludo para analizar la actividad eléctrica del cerebro, como en el electroencefalograma. También se colocan otros sensores en el resto del cuerpo para analizar el patrón respiratorio y movimiento de las extremidades.

El conjunto de todos estos datos nos brinda información que nos permite analizar el sueño. Este estudio es realizado por un técnico con amplio entrenamiento en polisomnografía, que es quien coloca todos los electrodos y sensores. Mientras que un neurólogo con alta especialidad en neurofisiología con entrenamiento en trastornos del sueño es quien analiza la información arrojada por la polisomnografía, permitiéndole realizar un diagnóstico preciso.

Es sumamente importante tomar en cuenta otros datos clínicos del paciente para establecer un diagnóstico correcto. Para ello el médico neurólogo preguntará acerca:

  • Si presenta alguna otra enfermedad
  • Hábitos del sueño (a qué hora se duerme, cuánto tiempo, en que condiciones, que hace antes de dormir, entre otras cosas)
  • Estado de ánimo (tomando en cuenta si está en un periodo de estrés)
  • Antecedentes familiares de trastornos del sueño
  • Medicamentos que esté tomando

Clasificación de los trastornos del sueño

Los trastornos del sueño se dividen en 3 grandes grupos: disomnias, parasomnias y asociados a otras enfermedades. En total son más de 40 trastornos del sueño, pero te explicaremos en qué consisten las más comunes.

Disomnias

  • Insomnio. Es la dificultad para dormirse y/o extrema facilidad para despertarse del sueño. Afecta al 1-2% de la población general. Muchas veces asociado a periodos de estrés. Esto puede desencadenar ansiedad, cansancio e incluso depresión.
  • Narcolepsia. Se caracteriza por una somnolencia excesiva diurna asociada a episodios de cataplejía. 
  • Síndrome de apnea obstructiva del sueño (SAOS). Consiste en la presencia de periodos de obstrucción de la vía aérea con una consecuente apnea (periodo de ausencia de respiración por más de 10 segundos). Suele asociarse a obesidad e hipertensión.
  • Extrínsecas. Son todas las alteraciones del sueño asociadas a factores externos como alcohol, alimentos, latitud, medicamentos, ruido, entre otros.
  • Alteraciones del ritmo circadiano. Un ejemplo clásico es el síndrome de jet-lag, el cuál ocurre posterior a viajar a un lugar con importante diferencia de horario, siendo difícil adaptarse al nuevo horario.

 

Parasomnias

  • Sonambulismo. Consiste en comportamientos complejos durante el sueño como caminar, hablar o incluso comportamiento agresivo, con posterior amnesia de lo ocurrido.
  • Pesadillas y terrores nocturnos. Son sueños vívidos de contenido desagradable. Las pesadillas son más comunes en niños, suelen recordarse al despertar y ocurren en la fase REM del sueño. Mientras que los terrores nocturnos ocurren en el sueño profundo, se presentan de forma súbita, puede acompañarse de gritos o llanto, con taquicardia, sudoraciones, sin responder a estímulos externos y al despertar se encuentra desorientado sin recordar lo sucedido.
  • Parálisis del sueño. Es la incapacidad para hablar o moverse con la conciencia preservada.
  • Bruxismo. Es la contracción de los músculos de la masticación provocando un cierre intenso de la mandíbula durante el sueño.

 

Alteraciones asociadas a otras enfermedades

  • Enfermedades psiquiátricas. Pueden presentar algunas de las alteraciones ya mencionadas del sueño debido a padecimientos psiquiátricos como psicosis, crisis de pánico, ansiedad o alcoholismo.
  • Enfermedades neurológicas. Existen diversos padecimientos neurológicos que pueden acompañarse de alteraciones del sueño, tales como demencia, parkinsonismo, esclerosis múltiple, dolores de cabeza y epilepsia.
  • Otros padecimientos. Existen muchas otras enfermedades que también pueden presentarse con alteraciones del sueño como EPOC, asma, reflujo, fibromialgia, lupus, entre otras.

Si crees que padeces alguno de estos trastornos del sueño es necesario acudir con médico especialista en neurología para que evalúe las posibles causas, además de determinar si es necesario realizar una polisomnografía para establecer un diagnóstico.