Estudios

Asesoría especializada. Acompañamiento constante. Instalaciones adecuadas.

¿Cuáles son las causas de la radiculopatía lumbar?

La radiculopatía lumbar puede estar ocasionada por distintas causas, sin embargo dentro de las causas más comunes se encuentran la compresión del nervio por enfermedad degenerativa de la columna vertebral, traumatismos, tumores, infecciones y alteraciones vasculares. Los pacientes que la padecen suelen presentar dolor de tipo neuropático, con entumecimiento, adormecimiento o calambres que abarcan toda la zona del nervio. El tratamiento va dirigido a tratar la causa y manejar el dolor. 

El dolor de espalda lumbar es un problema común que llega a causar discapacidad importante en el entorno laboral, en muchas ocasiones el dolor lumbar se acompaña de radiculopatía, es decir, de compresión de las fibras nerviosas de nervios lumbosacros.

Hasta en la mitad de los casos el dolor lumbar se resuelve en cuestión de una o dos semanas independientemente si se recibe algún tratamiento o no, sin embargo otro porcentaje de casos tarda hasta 12 semanas en presentar una mejoría. Al momento de presentar dolor lumbar es importante definir si existe o no radiculopatía lumbosacra, ya que el manejo pudiera variar si este se encuentra presente. 

¿Cuáles son las causas?

Cuando un nervio se encuentra dañado o comprimido por otra estructura crea señales nerviosas incorrectas, por lo que a pesar de que se reciba un estímulo, como el tacto, este se percibe como dolor, entumecimiento o adormecimiento a lo largo de todo el área que es inervada por este nervio dañado.

En el caso de la radiculopatía lumbosacra dentro de las causas más comunes se encuentran lesiones de los discos intervertebrales y la enfermedad degenerativa de la columna vertebral, sin embargo cualquier proceso que provoque irritación del nervio puede causar síntomas de radiculopatía.

  • Enfermedad degenerativa de la columna vertebral:

Se trata de una de las causas más comunes y principalmente se refiere a la pérdida de la estructura y la función de la columna vertebral de forma gradual causada por el envejecimiento. Aquí se incluyen las siguientes etiologías: 

  • Espondilolistesis:

Inicia con la degeneración del disco intervertebral lo que causa inestabilidad entre vértebra y vértebra y eventualmente una artropatía en la articulación entre ambas 

  • Estenosis espinal:

Cuando el canal medular, en el cual se encuentra la médula espinal, se estrecha produce síntomas compresivos nerviosos. 

  • Espondilolistesis ístmica del adulto:

Se adquiere por un defecto de la par interarticularis que a su vez es causado por microtraumas repetitivos. 

  • Traumatismos:

Especialmente cuando existe una fractura que desplaza algún hueso puede ocasionar datos de radiculopatía. 

  • Tumores benignos y malignos:

Los tumores en general tienden a crecer de forma desproporcionada por lo que pueden generar compresión en otras estructuras. 

  • Infección:

Algunas infecciones también pueden generar irritación nerviosa, algunos ejemplos son: 

  • Osteodiscitis:

Se trata de una infección localizada en los discos intervertebrales, lo cual causa inflamación de los mismos, dolor y limitación de la movilidad. 

  • Osteomielitis:

Es la infección localizado en el hueso, en este caso, en la vertebra

  • Absceso epidural:

Ocurre cuando se acumula pus en las meninges, que son las capas que cubren al cerebro y a la médula espinal

  • Infecciones fúngicas:

Cualquier infección por hongos en estructuras alrededor de los nervios lumbosacros pueden ser causantes de irritación

  • Otras infecciones:

La enfermedad de Lyme que es transmitida por garrapatas, La infección por VIH o por virus de herpes zóster.

  • Alteraciones vasculares: 

Hemangioblastoma: Se tratan de tumores benignos que se originan de los vasos sanguíneos y se encuentran en el sistema nervioso central

Malformaciones arteriovenosas: Ocurre cuando las arterias y venas se encuentran conectadas entre ellas mismas de forma anormal, creando una maraña de vasos sanguíneos. 

¿Qué síntomas provoca la radiculopatía lumbosacra? 

  • Dolor de tipo neuropático que se irradia a la pierna, usualmente referido como “choques eléctricos” o “calambres” que van desde la nalga hasta el pie
  • Entumecimiento o adormecimiento
  • Debilidad 
  • Anormalidades en la marcha 

Algunas banderas rojas que sugieren que la persona debe tener atención inmediata son los siguientes: 

  • Dolor de pecho 
  • Pérdida de peso no intencionada 
  • Fiebre
  • Sudoraciones nocturnas 
  • Antecedente de algún tipo de tumor o cáncer 
  • Alteraciones de la coordinación
  • Pérdida de la sensibilidad en piernas o perineo
  • Pérdida de control de esfínteres 
  • Inicio antes de los 20 años o después de los 55 años 

¿Cómo se hace el diagnóstico de la radiculopatía lumbosacra? 

Si sospechas que pudieras tener una radiculopatía lumbosacra es necesario que acudas a una consulta médica.

En gran parte de los casos el diagnóstico puede establecerse en el consultorio, sin embargo en ocasiones cuando la persona no mejora o dependiendo de la causa que se sospeche se te pudieran llegar a solicitar estudios de imagen como una resonancia magnética, tomografía computarizada o radiografías simples. Si existe la duda diagnóstica de dónde se encuentra localizada la lesión nerviosa se pueden llegar a solicitar electromiografía y velocidades de conducción nerviosa. 

¿Existe tratamiento para la radiculopatía lumbosacra? 

Sí existen distintos tratamientos para la neuropatía lumbosacra, sin embargo el manejo debe de ir dirigido a la causa y a la severidad de los síntomas. 

  • Medicamentos analgésicos:

Sirven para aminorar el dolor sin embargo no tratan la causa de raíz. Comúnmente se utilizan AINEs (Ibuprofeno, Naproxeno, Ketorolaco, etc) o Acetaminofén si el dolor es de leve a moderado, pero se llegan a considerar los opioides en casos graves. Igualmente para el dolor neuropático suelen servir medicamentos neurolépticos como gabapentina y pregabalina, ya que manejan especialmente el dolor de tipo neuropático

  • Terapia física:

Aquí se incluyen diversas técnicas no farmacológicas que buscan regular el dolor y mejorar algunas posturas, así como identificar posturas viciosas que pudieran estar agravando los síntomas para iniciar una reeducación postural. 

  • Técnicas de intervención:

Si el dolor no se logra controlar con medicamentos y terapia física se puede optar por la aplicación de inyecciones de esteroides directamente en el espacio epidural o descomprimir de forma percutánea un disco intervertebral. En estos abordajes se busca retrasar la cirugía en medida de lo posible y manejar el dolor siendo lo menos invasivo posible. 

  • Cirugía:

En pacientes que no responden a las terapias previamente mencionadas, se ofrece una cirugía de descompresión con fusión espinal en donde se requiere ya de mayor invasión con la finalidad de obtener mejores resultados.

Teléfono
81 2089 2244
ó
ó
También puedes enviarnos un mensaje por WhatsaApp para agendar tu cita.

Descubre nuestros artículos más recientes